Mindfulness en familia con Smileat

Hola amig@s!

 Hoy quiero contaros un poco cómo fue la nueva experiencia de Mindfulness en Familia. 

 Este fin de semana se celebraba en la ciudad de Barcelona, el Cómo Como Festival, dedicado a productos ecológicos, locales y saludables. 

 Este domingo tuve la suerte de poder acompañar a la marca de productos Smileat, con una sesión de Meditación para toda la familia.


 Smileat produce alimentación infantil 100% ecológica y natural, de frutas y verduras de temporada, libre de alérgenos; sin colorantes, espesantes, ni azúcares y además, sus envases y cajas son hechos con material reciclado. Todo lo que quieres de un producto para ti y tu familia! A los niños les encantan y porque no decirlo, a los adultos también ;)

 Smileat son un super equipo que se une a los colaboradores de actividades que estaré realizando los proximos meses y no pude estar más contenta de ser parte de este festival.


 La sesión de Mindfulness en familia comenzó organizándonos para formar un pequeño Mandala humano. Mandalas son diseños circulares que forman una replica repetitiva de la naturaleza. Representan el equilibrio, la armonía, la unión y la infinitud del universo. 

 Repartimos Mandalas impresos para que los niños y sus padres pudiesen visualizarlos, colorearlos y así comenzar la Meditación activa.


 En esta oportunidad tomé la desición de hacer una meditación Mindfulness activa porque era un lugar abierto, con música y coches alrededor, también porque sería la primera vez que muchos de los asistentes harían una actividad como esta y hacerla dinámica rompe un poco el hielo de la primera vez y de pensar que lo estás haciendo correcto o incorrecto.

 Las familias se tumbaron en la alfombra y los cojines, yo pedí a los padre colocar a sus hijos junto a ellos y no frente a ellos porque así la conexión y unión familiar es más fuerte. Cuando nos colocamos frente a nuestros hijos en posiciones superiores a ellos, es más dificil compreender lo que queremos decir o hacer junto a ellos, entonces estar a su mismo nivel, crea cercanía y entendimiento. Somos un mismo ser, en el mismo nivel de energía. Esto también nos ayuda a nosotras las madres y a los padres, a bajar nuestros niveles de energía, al de nuestros hijos (por ejemplo: pasar de un momento de estrés o de desconexión a un momento de inocencia, felicidad y conexión.)


 Activamos nuestras manos, nuestros piés, los estiramos y relajamos, para comenzar a experimentar el Aquí y el Ahora. Cuando sientes tus extremidades, las activas, las estiras y las relajas, creas concentración en la acción, todo tu foco está en tus extremidades, tu mente trabaja para que realices lo necesario y así dejar de estar en el pasado o en el futuro. 

 Luego cerramos nuestros ojos para escuchar lo que sonaba a nuestro alrededor, los coches, las personas y la música, nuestros hijos, mi voz y finalizamos escuchando nuestra respiración. Esto nos ayuda también a focalizar la energía externa en eso, un externo; para luego desde lo más lejano, llegar a nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro ser interno, ese que está todo el día trabajando, lleno de dudas, preocupaciones, actividades, necesidades y vive en el futuro. 


 Cuando acabas en tu respiración, es más fácil llegar a tu Yo interior.

 Siempre me es interesante ver a los niños participar en esta actividad, porque a diferencia de los adultos, los niños no tienen vergüenza, no tienen preocupación, ni necesidad de desconectar. Ellos están conectados todo el tiempo con el Aquí y el Ahora, viviendo en el momento y dependiendo de cada niño, expresará esto a su manera. 


 Los padres nos preocupamos porque ellos no estarán tranquilos por largo rato, tumbados o sentados, pero no es deber de ellos hacerlo, ellos son almas libres y se relajarán cuando lo deseen, así que no hay problema o incomodidad con los niños alrededor :) 

 Yo comencé a ir a clases de Meditación Pura cuando apenas tenía 3 años, mi madre me llevaba y me sentaba junto a ella (1hr que duraba la clase) y tengo recuerdos todavía, veía a las personas sentadas con los ojos cerrados y no entendía porque teníamos que dormir si no era la hora y además no tenía sueño. Pero a los largo de los años fui aprendiendo a disfrutar de estar allí, intentando imitar lo que todos hacían y ahora es parte de mi vida, ha sido mi herramienta en momentos dificiles, momentos preciosos, momentos donde necesitaba desconectar o conectar conmigo misma, fue parte importante de mi embarazo y el post parto, cuando las hormonas descontrolan tu cuerpo y tu mente. Hoy sigue siendo parte de mi vida y ayudo a incluirla en la vida de otras personas porque una disciplina milenaria como esta y con beneficios infinitos, tiene que ser más que una moda, un hábito en la vida de todos. 

 Para acabar, ayer fue uno de esos días que me motivan a continuar haciendo lo que me gusta, porque pude ver muchas personas interesadas en cambiar un pedacito de su estilo de vida, con el interés de estar conectados en familia y lo más importante, con mucho amor entre sí. Gracias por eso! 


Con calma y amor, Anna.






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